jueves, 29 de diciembre de 2011

No tenía lugar

A veces veía a Emily en antros donde el rock, el humo y las chaquetas de cuero, eran todo. La veía ahí, sentada al final del todo, bebiendo un amaretto con granadina y charlando sobre cosas que no tenían lugar en ese sitio. ¿Por qué estaba allí? Al tiempo lo supe. Estaba allí por el mismo motivo por el que a veces se despertaba en mi cama, por el que buscaba cobijo entre mis brazos y calor entre mis labios. Por el mismo motivo por el que se aferraba a mi y luego me soltaba como si le quemase. Emily estaba donde nadie podía imaginarla porque sentía que no tenía lugar.

- MAC

viernes, 23 de diciembre de 2011

En la corriente

En el naufragio de mi barca
es tu sombra la roca que no alcanzo;
se alargan los anhelos por salvar la distancia
y la corriente arrastra al precipicio.

Ten valor si miras que me ahogo.


lunes, 5 de diciembre de 2011

Un día memorable

"Fue un día memorable, pues obró grandes cambios en mi. Pero ocurre así en cualquier vida. Imaginemos que de ella arrancáramos un día especial y pensemos en lo distinto que podría haber sido su curso. Deténgase el lector y piense por un momento en la larga cadena de hierro o de oro, de espinas o flores que, de no ser por la formación del primer eslabón en un día memorable, jamás le hubiese atado."

Grandes esperanzas - Charles Dickens

viernes, 18 de noviembre de 2011

Hey Nana

¿Sabes que pienso? Que ni los errores que cometemos, ni las heridas que recibimos son algo que luego tapándolo, podamos hacer desaparecer. Yo, por mucho que me duela seguiré diciendo tu nombre, hasta que me respondas…

-Hachi (Nana)


martes, 8 de noviembre de 2011

La mitad de su salario

Un joven minero pagaba dos monedas de plata para subir a un balcón y poder darle un beso a su amada que vivía en el balcón de al lado. Él apenas ganaba tres monedas de plata.
Increíble, un beso de su amada valía más que la mitad de su salario.
Fue entonces que me di cuenta que un beso tuyo vale más que todo lo que tengo, o todo lo que soy. Por un beso tuyo quiero vivir, porque es único, como única eres tú y ahora entiendo que vale la pena entregarte mi alma por completo.

Película: El estudiante.

sábado, 22 de octubre de 2011

Buscando

Emma componía cartas largas e intensas, rebosantes de chistes y de subrayados, de ironías forzadas y añoranza mal disimulada; manifestaciones de amor en dos mil palabras por correo aéreo. [...] A cambio, Dexter le mandaba postales con franqueo insuficiente: “Ámsterdam es una locura”, “Barcelona demencial”, “Dublín, marcha a tope. Mañana resacón”. Como escritor de viajes no era Bruce Chatwin. A pesar de todo, Emma se guardaba las postales en el bolsillo del abrigo y daba largos y melancólicos paseos por Ilkley Moor, buscando algún significado oculto en “¡Venecia totalmente inundada!”.

Siempre el mismo día - David Nicholls.

jueves, 20 de octubre de 2011

Soy nadie

I'm nobody! Who are you?
Are you nobody, too?
Then there's a pair uf us - don't tell!
They'd banish us, you know.

How dreary to be somebody!
How public, like a frog
To tell your name the livelong day
To an admiring bog!

Emily Dickinson

martes, 27 de septiembre de 2011

El libro

Me dijo que un día juntaría todas las historias que me escribía y me haría un libro. ¿Te imaginas, abue? Yo, la protagonista. No había sido la protagonista de nada desde que dejaste de contarme los cuentos donde a la muchacha con mi nombre que cuidaba patitos se volvía princesa. Yo cuidando patitos, qué absurdo. Si hubieras seguido aquí te habrías dado cuenta de que esos cuentos le pegan más a mi hermana. Ella sí que los cuidaría, pero no solo patitos, sino gallinas, pollos y lo que haga falta. Le gusta  más un bicho a esta chiquita. Con lo poco que me gustan a mí.
Me pegaban más los cuentos del abuelo, el de la canción que me gustaba. Del hermano que mata al otro por casarse con la princesa (montando pleitos desde tiempos inmemoriales). De los del abuelo aún me acuerdo, pero de los tuyos ya no, abue. Y me da mucha pena. No podré decirle a mis hijos que esos cuentos que les digo me los contaba mi abuela a mí. Pero no estoy triste, no te preocupes. Al menos no tanto como lo suelo estar. Porque algún día tendré un libro, abuela. Y será genial, ya verás.

martes, 9 de agosto de 2011

La princesa está triste


¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Rubén Darío.

sábado, 16 de julio de 2011

Como un río indiferente


Ha debido pasar toda la pena del mundo, como un tiempo lentísimo.
Han debido pasar todas las lágrimas del mundo, como un río indiferente.

miércoles, 13 de julio de 2011

Abrázame

En algún sitio leí que un abrazo es en los humanos lo que el cargador al móvil. No sé, tal vez será porque si el cargador se te pierde, lo echarías mucho de menos en algún momento.
La verdad es que soy mala buscando explicaciones a frases tan raras.
De cualquier forma y como decía alguien, para dar un abrazo en condiciones, primero hay que haberlo echado mucho de menos, pero mucho mucho muchísimo de menos.
A mí los que más me gustan son los abrazos que hacen que te duelan las costillas, definitivamente son mis favoritos. Para mí son mejores a veces que cualquier palabra, caricia e incluso algún beso.
Creo que el abrazo es la única forma conocida que tiene el ser humano de parar el tiempo. Es la continuación entre el abrazo y todo lo que se puede llegar a sentir.
Y bueno, no sé por qué hablo de esto hoy. Tal vez será porque
realmente hoy echo mucho de menos uno de esos.

miércoles, 6 de julio de 2011

A bordo de un vuelo

Cerré los ojos y me asaltaron los recuerdos de Luke. El dolor inicial que me había causado su rechazo se había desplazado ligeramente para hacerle sitio al dolor que me causaba haberle perdido. Él y yo prácticamente vivíamos juntos, y su ausencia era como una tortura. No debí empezar a pensar en él y en lo que me había dicho, porque eso me ponía un poco histérica. Me invadía una compulsión casi incontrolable de verlo inmediatamente, decirle que estaba muy equivocado y suplicarle que volviera junto a mí. Tener esa incontrolable compulsión a bordo de un avión al principio de un vuelo de siete horas era una estupidez. Así que me reprimí la necesidad de comunicarme con él. Afortunadamente, la azafata empezó a repartir bebidas, y acepté un vodka con naranja con la misma gratitud con que una niña a punto de ahogarse habría aceptado una cuerda.

Rachel se va de viaje - Mariam Keyes


lunes, 6 de junio de 2011

Huérfanas de hombres

Querido Andrés:
Tienes razón en asombrarte, en tu artículo "Huérfanos de mujer", ante la visión de esa reunión de los más altos representantes de las empresas de este país con el presidente del Gobierno, en la que había treinta y nueve hombres y una única mujer. Penosa visión en pleno año 2011, cuando tantos y tantas dan por supuesto que todo está hecho en cuanto a la igualdad y que a nosotras, las mujeres, en lugar de andar protestando y reclamando ser consideradas de acuerdo a nuestros méritos y no a nuestra condición biológica, no nos queda más que lanzarnos a disfrutar de las frutas de ese bosque luminoso de justicia feminista que plantaron nuestras antecesoras.
Lo cierto es que somos la mitad de la población, pero allí donde está el poder, el dinero y el prestigio, apenas figuramos. No estamos en la dirección de las grandes empresas, como ha quedado claro. Tampoco en las reales academias. Hay unas cuantas ministras en el Gobierno, es verdad, pero apenas secretarias de Estado o directoras generales, cargos intermedios que salen poco en las fotos pero tienen mucha capacidad de gestión. Hay una sola presidenta entre los de las diecinueve comunidades autónomas, y muy pocas alcaldesas en las grandes ciudades. Y, en general, apenas hay políticas en puestos importantes que hayan superado la cincuentena: parece que las arrugas y la flacidez nos alejan no sólo de las pasarelas y las pantallas, sino también de los despachos donde se toman decisiones.
Puedo seguir dándote datos: aunque somos nosotras quienes nos ocupamos de la cocina desde tiempos inmemoriales, entre los cocineros de fama casi no hay mujeres. Hace unos días, me tocó hablar en una mesa redonda sobre el prestigio literario y los premios. Para mi propio asombro -y mira que soy consciente de las grandes deferencias que existen en la manera como somos juzgadas las escritoras y los escritores-, descubrí, por ejemplo, que el premio Cervantes sólo han ganado tres mujeres en treinta y cinco años; el Nacional de las Letras, otras tres veces en veintisiete ediciones; el Nacional de Narrativa, dos en treinta y cuatro convocatorias, y el de la Crítica, otras dos en cincuenta y cinco años: por cierto, los críticos españoles que otorgan este galardón consideran que ninguna novela escrita por una mujer lo ha merecido desde 1961, cuando lo ganó Elena Quiroga (y debo contarte que uno de nuestros colegas, que goza de casi todos esos premios y hasta un sillón en la Academia, me echó una bronca monumental porque, según él, somos unas lloricas).
En fin, esto es lo que hay, querido Andrés. Y no imaginas cuánto te agradezco que seas tú, un hombre, el que hable de ello. Porque, cuando lo hacemos nosotras, parece que sólo somos, como cree nuestro reputado (y misógino) compañero, unas quejicas. Y te aseguro que, si esos varones del poder y del prestigio están, como dices, huérfanos de mujeres, también nosotras estamos huérfanas de hombres. De hombres de verdad, que nos traten con el respeto que nos merecemos -cuando nos lo merecemos- sin que por ello se les caiga los anillos de su patético sentido de la hombría.

Y nosotras, huérfanas de hombres - Ángeles Caso (Revista Magazine)

domingo, 5 de junio de 2011

Alice


¿Para qué habré llorado tanto? Ahora tendré que ahogarme en mis propias lágrimas.

martes, 31 de mayo de 2011

Una que te eleva

Quiere creer que la vida es una sola cosa, un bloque entero que se inicia al nacer y acaba al morir, y es o bueno o malo, y hay unos seres a los que les toca lo bueno y a otros a los que les corresponde lo malo, pero se equivoca. La vida está hecha de pedacitos sueltos de todos los colores. Cosas que vives, cosas que sueñas, un poco de lo que te dice el vecino, otro poco de lo que imaginas; un trozo de pizza, dos capuchinos, una caída y una canción; dos raticos de sol, uno de dolor, una zambullida en un mar calmo, una ola despistada que te eleva, otra que te hunde...


Ella, que todo lo tuvo - Ángela Becerra

jueves, 26 de mayo de 2011

Si vienes


Si tú vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres comenzaré a ser feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado, inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad!. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré a que hora preparar mi corazón…
Los ritos son necesarios.

El Principito - Antoine de Saint-Exupéry

domingo, 15 de mayo de 2011

miércoles, 27 de abril de 2011

Sabina sabe lo que dice

"Y si protesta el corazón en la farmacia puedes preguntar: ¿Tienen pastillas para no soñar?"

viernes, 15 de abril de 2011

Soñé con Aki

"Poco después de que despegara el avión, me dormí. Y tuve un sueño. Soñé con Aki, cuando todavía estaba bien. En el sueño, ella me sonreía. Con su sonrisa de siempre, un poco cohibida. «¡Saku-chan!», me llamaba. Su voz permanece claramente en mis oídos. «¡Ojalá el sueño fuera realidad y la realidad fuese un sueño!», pienso. Pero es imposible. Por eso, al despertarme, siempre estoy llorando. No es porque esté triste. Es que, cuando regreso a la realidad desde un sueño feliz, me topo con una fisura que me es imposible franquear sin verter lágrimas. Y eso, por más veces que me ocurra, siempre es así."

Un grito de amor desde el centro del mundo - Kyoichi Katayama


jueves, 7 de abril de 2011

Hola

Hola, soy Alicia. Ali para los amigos. 
Nací en 1991 y vivo en Cádiz. Soy enfermera, a secas. 
Me encanta comer. Me gusta dormir. Lo típico de una persona normal y corriente con una vida poco trascendente. Tengo poco interesante que contar. 

Tenía este blog hace mil años y lo he modificado para poder almacenar aquí escritos diversos que me gusten y tener un lugar al que volver para leerlos. 

Siempre me ha gustado tener un espacio donde poder guardar mis paranoias por muy simples o estúpidas que sean.

No busco que me visites, tampoco que te quedes, pero si te gustan las mismas mierdas que a mí: entra y quédate.

Sonando: Other side of the world - KT Tunstall