martes, 27 de septiembre de 2011

El libro

Me dijo que un día juntaría todas las historias que me escribía y me haría un libro. ¿Te imaginas, abue? Yo, la protagonista. No había sido la protagonista de nada desde que dejaste de contarme los cuentos donde a la muchacha con mi nombre que cuidaba patitos se volvía princesa. Yo cuidando patitos, qué absurdo. Si hubieras seguido aquí te habrías dado cuenta de que esos cuentos le pegan más a mi hermana. Ella sí que los cuidaría, pero no solo patitos, sino gallinas, pollos y lo que haga falta. Le gusta  más un bicho a esta chiquita. Con lo poco que me gustan a mí.
Me pegaban más los cuentos del abuelo, el de la canción que me gustaba. Del hermano que mata al otro por casarse con la princesa (montando pleitos desde tiempos inmemoriales). De los del abuelo aún me acuerdo, pero de los tuyos ya no, abue. Y me da mucha pena. No podré decirle a mis hijos que esos cuentos que les digo me los contaba mi abuela a mí. Pero no estoy triste, no te preocupes. Al menos no tanto como lo suelo estar. Porque algún día tendré un libro, abuela. Y será genial, ya verás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario